SOLUCIONES AMISTOSAS

 

El sistema de peticiones individuales establece un procedimiento cuya finalidad es determinar la responsabilidad internacional de los Estados por violaciones a los derechos humanos, también prevé la posibilidad de que en cualquier etapa del examen de una petición o caso sea posible llegar a una Solución Amistosa del asunto, fundada en el respeto a los derechos humanos establecidos en la Convención, la Declaración Americana y otros instrumentos regionales de protección de los derechos humanos.

La solución amistosa no constituye una decisión sobre el fondo del asunto planteado ante la Comisión, el acuerdo de carácter voluntario al que lleguen las partes puede incluir la aceptación y el reconocimiento público de responsabilidad por parte del Estado, como en efecto ha sucedido en un amplio número de casos.

El mecanismo de solución amistosa permite generar espacios de diálogo entre peticionarios y Estados, donde estos pueden alcanzar acuerdos que establecen medidas de reparación beneficiosas para las presuntas víctimas de la situación denunciada y muchas veces la sociedad en su conjunto.

Mediante la adopción de un amplio abanico de medidas de reparación, numerosas víctimas de violaciones de derechos humanos han obtenido la restitución plena del derecho vulnerado o su reparación mediante la ejecución de medidas de satisfacción vinculadas a la investigación de los hechos y sanción de los responsables de las violaciones, entre otros.

El primer acuerdo data del año 1998 en el Caso N° 11.713 “COMUNIDADES INDÍGENAS ENXET-LAMENXAY y KAYLEYPHAPOPYET – RIACHITO  Vs PARAGUAY”. El 25 de marzo de 1998 en Washington se firmó el acuerdo de solución amistosa, fundada en el respeto de los derechos humanos reconocidos en la Convención Americana, mediante el cual Paraguay reconoció en tal contexto la existencia del derecho de las referidas comunidades indígenas a la tierra, tanto en el marco nacional como internacional, y ambas partes convinieron en una serie de aspectos. El Gobierno paraguayo ha dado cumplimiento cabal a todos los puntos del citado acuerdo, procediéndose a su publicación y archivo en septiembre de 1999.

Los acuerdos de solución amistosa, en particular en el caso de nuestro país, han servido para favorecer la pronta resolución de casos, demostrar nuestro compromiso con los derechos humanos y así evitar que los casos sean elevados a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en donde el tiempo de duración del proceso suponen varios años y elevados costos, generándose un desgaste para el sistema de justicia y las partes involucradas.

Actualmente, se firmaron diez acuerdos de solución amistosa, y algunos se encuentran en ejecución de cumplimiento.

  1. Víctor Hugo Maciel (2006)
  2. Marcelino Gómez y Christian Ariel Nuñez (2009)
  3. Comunidad Indígena “Y´aka Marangatú” (2009)
  4. Comunidad Indígena Kelyenmagategma (2011)
  5. Octavio Rubén González (2011)
  6. Vicente Ariel Noguera (2011)
  7. Pedro Antonio Centurión (2011)
  8. Miriam Beatriz Riquelme (2011)
  9. Cristina Aguayo Ortiz y otros (2012)
  10. Jorge Enrique Patiño Palacios (2012)