El ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez Lezcano, recibió esta tarde a representantes de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), la Unión de Gremios de la Producción (UGP) y la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod), con quienes conversó sobre la preocupación del sector productivo ante la nueva reglamentación que impulsa la Unión Europea en materia de biocombustibles.
Durante el encuentro, las autoridades y representantes gremiales analizaron el impacto que podría tener la normativa denominada ILUC (por sus siglas en inglés, Indirect Land Use Change o Cambio Indirecto en el Uso de la Tierra) actualmente en proceso dentro del bloque europeo, que declara al aceite de soja como biocombustible no sostenible.
Al término de la reunión, el presidente de la Unión de Gremios de la Producción, Héctor Cristaldo, explicó que existe preocupación porque esta medida podría afectar no solo al aceite de soja, sino también al conjunto de la producción sojera paraguaya, principal rubro de exportación del país.
“Sin conocer la realidad paraguaya están poniendo a Paraguay como un país de alto riesgo y que hace mal las cosas. Eso genera preocupación porque podría derivar en una descalificación arbitraria y sin base científica de nuestra producción”, manifestó.
Asimismo, señaló que el sector ya presentó una nota a la Unión Europea y destacó el trabajo coordinado con la Cancillería Nacional para defender la previsibilidad del comercio paraguayo.
Cristaldo indicó además que las reglamentaciones europeas “distorsionan” el espíritu del acuerdo alcanzado con la Unión Europea y advirtió que este tipo de medidas generan incertidumbre para el comercio internacional.
Finalmente, valoró la apertura del canciller y de su equipo técnico para trabajar de manera conjunta con los gremios productivos. “Vemos que trabajando juntos vamos a poder ir superando las dificultades”, expresó.
Asunción, 27 de mayo de 2026.