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Discurso del Ministro de Relaciones Exteriores, Embajador Eladio Loizaga, en apertura del Seminario Internacional "Mejores Prácticas y estandares de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)
Publicado: 05/09/17 01:13:p. m.

El motivo que nos congrega esta mañana es presentar a la sociedad paraguaya el trabajo que el Gobierno Nacional viene realizando con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La OCDE es la sucesora de la Organización Europea de Cooperación Económica, creada con el objetivo de administrar el Plan Marshall. La Europa devastada de aquellos años de post-guerra es hoy en día una de las regiones más prósperas del mundo y la OCDE se ha convertido en una Organización Internacional donde se reúnen los países con las economías más avanzadas y los mejores índices de desarrollo humano.

Pero lejos de ser un “club de ricos” como algunos lo consideraran, se trata de un Organismo que trabaja activamente por la promoción del desarrollo económico, el fomento de las buenas prácticas y el intercambio de experiencias sobre buen gobierno entre países de todas las regiones del planeta y, al efecto, cuenta con el apoyo de su Centro de Desarrollo, al cual el Paraguay ha ingresado como miembro pleno en marzo de este año.

El ingreso del Paraguay al Centro de Desarrollo de la OCDE, en tiempo record, es un logro que nos llena de orgullo, pues no se trata de un Foro al cual los países pueden ingresar automáticamente, sino que deben cumplir una serie de criterios establecidos por la Organización.

Los países admitidos se caracterizan por aplicar principios de buena gobernanza, poner en marcha reformas estructurales con comprobados resultados positivos y ejercer un rol protagónico dentro de su región y en el marco de la economía mundial.

En ese sentido, las reformas estructurales que viene realizando el Gobierno presidido por el Presidente Horacio Cartes se reflejan en los logros de la economía paraguaya, a pesar del contexto económico regional poco favorable. El Paraguay puede hacer frente a ese contexto gracias a una adecuada política macroeconómica, con un sistema financiero sólido, un sistema impositivo que fomenta la inversión, un presupuesto equilibrado y una deuda pública sostenible.

En el marco de las transformaciones económicas profundas y con el propósito de generar la infraestructura necesaria para el desarrollo económico, se aprobaron importantes leyes que fomentan las Alianzas Público-Privadas y garantizan las inversiones y la responsabilidad fiscal.

Al mismo tiempo, el país ha puesto en marcha políticas innovadoras para fomentar la transparencia en el uso de los recursos públicos, con la publicación en internet de todos los gastos de la administración pública.

En este punto, y aprovechando la presencia de representantes del sector productivo y de la sociedad civil, quisiera destacar que estos logros constituyen un éxito colectivo de todos los paraguayos.

En ese sentido, saludo la pujanza del sector empresarial, que con sus inversiones está generando miles de puestos de trabajo e incluso redefiniendo el perfil de la ciudad de Asunción, con la construcción de magníficos edificios corporativos en el nuevo centro neurálgico de la capital. Saludo igualmente a los representantes del sector agrícola, que han logrado posicionar al Paraguay como quinto exportador mundial de carne, cuarto exportador mundial de soja y único país tropical exportador de trigo.

Y saludo también el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil paraguaya, que nos alientan a la construcción de un país más inclusivo y justo para todos.

No obstante, aún nos queda mucho trabajo por delante para lograr que el desarrollo económico del país se traduzca en inclusión social y en la erradicación de la pobreza; para que la igualdad de género consagrada en nuestras leyes se refleje en la vivencia cotidiana de todas las mujeres y hombres paraguayos; para que la consolidación de nuestras instituciones democráticas sea sinónimo de gobernabilidad y estabilidad.

La experiencia de los países de la OCDE nos muestra que estos desafíos pueden ser superados si existe un firme compromiso político y trabajando codo a codo no solo con los actores locales, sino también con la comunidad internacional. En el mundo globalizado de hoy, los países no avanzan solos, cooperan entre sí, comparten experiencias, aprenden de sus propios errores y de los errores cometidos por otros países, por otras regiones.

De ahí la importancia del acercamiento del Paraguay a la OCDE, centro de excelencia en materia de análisis de políticas económicas y buena gobernanza. Los análisis y recomendaciones de los expertos de la OCDE son reconocidos a nivel mundial y se realizan siguiendo los estándares más altos de calidad y rigor metodológico.

Vivimos en sociedades complejas que enfrentan problemas complejos. No caigamos en la tentación del discurso fácil y populista que ofrece soluciones rápidas apoyándose en una lectura simplificada y falsa de la realidad. Trabajemos por un futuro de desarrollo sustentable, con inclusión social, para la prosperidad y bienestar de todos.

Muchas gracias.



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